Agentes de Socialización
Nadie nace sabiendo cómo comportarse en sociedad. Aprendemos a ser personas sociales gracias a otros que nos enseñan el idioma, las normas, los valores y las costumbres. Esos maestros de vida se llaman agentes de socialización.
El proceso va de lo más cercano a lo más amplio. Empieza en la familia, que es el agente primario y el más importante en la infancia porque enseña a hablar, a expresar emociones y lo básico del bien y el mal. Luego ganan fuerza los agentes secundarios: la escuela con la disciplina y la vida ciudadana, y el grupo de pares con la identidad y la aceptación entre los 12 y 18 años.
En la actualidad los medios de comunicación y las redes sociales son agentes muy poderosos porque están presentes todo el día y proponen modelos de éxito, belleza y popularidad. A ellos se suman la religión, el trabajo y el Estado con sus leyes. Todos actúan al mismo tiempo en cada persona, a veces se apoyan y a veces chocan, y de esa mezcla se forma nuestra personalidad social.