Elementos del Interés: Capital, Tasa y Tiempo
Cuando prestas o inviertes dinero en interés simple, cobras un extra llamado interés. Ese extra no aparece por arte de magia: depende de tres datos fundamentales que siempre debes identificar primero.
El capital es la cantidad inicial que sale de tu bolsillo, la tasa es el precio que cobras por prestar ese dinero en cada unidad de tiempo, y el tiempo es la duración durante la cual el dinero está prestado. Entender qué significa cada uno y en qué unidad se mide es el primer paso para no equivocarte en ningún cálculo.
Estos tres elementos se combinan con la fórmula I = C · r · t, donde la tasa se usa en forma decimal. La clave para aplicarla bien es la regla de oro: la tasa y el tiempo deben estar en la misma unidad. Si la tasa es mensual, el tiempo va en meses; si es anual, el tiempo va en años. Este mapa organiza cada elemento, su conversión y su relación para que puedas identificarlos y usarlos correctamente.