Mapa mental: Características de los seres vivos
Todos los seres vivos, desde una bacteria hasta una ballena azul, comparten un conjunto de propiedades fundamentales que los distinguen de la materia inerte. Estas características no funcionan de forma aislada, sino que están interrelacionadas y permiten definir la vida desde un punto de vista biológico.
La base de la vida es la organización celular: todo ser vivo está formado por una o más células que realizan nutrición, relación y reproducción. Sobre esta base ocurre el metabolismo, el conjunto de reacciones químicas de construcción y degradación que permite obtener materia y energía. Para que el metabolismo funcione, el organismo mantiene estable su medio interno mediante la homeostasis y responde a los cambios del ambiente gracias a la irritabilidad.
Además, los seres vivos crecen de forma interna y regulada, se desarrollan hasta la madurez y se reproducen para perpetuar la especie. Transmiten su información genética por herencia, presentan variaciones y se adaptan a su ambiente, lo que permite la evolución de las especies. Ninguna característica por sí sola define la vida; es el conjunto lo que distingue lo vivo de lo inerte.