Mapa Mental de Aisladores
En electrostática, un aislador, también llamado dieléctrico, es un material en el que las cargas eléctricas no pueden moverse libremente. Aunque contiene protones y electrones, estos están fuertemente ligados a sus átomos o moléculas, por lo que no existen electrones libres capaces de viajar por todo el cuerpo. Su conductividad eléctrica es prácticamente nula, lo que impide el flujo de carga.
A nivel microscópico, los electrones de valencia están fuertemente atraídos por el núcleo y la energía para liberarlos es muy grande. Por eso, si se frota o se toca un aislador con un cuerpo cargado, la carga transferida queda atrapada en la zona de contacto y no se distribuye. Esta propiedad se expresa cuantitativamente con una resistividad muy alta mayor a 10^8 ohm por metro y una densidad de corriente casi cero aun con campo eléctrico presente.
La consecuencia más importante es que la carga en un aislador queda localizada, se conserva por mucho tiempo y no se reparte. Bajo un campo externo el material solo puede polarizarse, apareciendo cargas ligadas en los extremos sin flujo neto. Por esta capacidad de acumular y mantener la carga estática, los aisladores como vidrio, plástico, caucho, madera seca, porcelana y aire seco se usan en mangos de herramientas, soportes de alta tensión, recubrimientos de cables y barras de experimentos de frotamiento.