Propiedades de las cargas eléctricas
La carga eléctrica (q) es una propiedad intrínseca de la materia responsable de todos los fenómenos electrostáticos. Se mide en coulomb (C) en el Sistema Internacional y posee características únicas que la diferencian de otras magnitudes físicas como la masa.
Todo cuerpo cargado presenta solo dos tipos posibles de carga: positiva (+) y negativa (-). Esta dualidad define si dos cuerpos se atraen o se repelen, y permite entender qué significa que un cuerpo sea neutro: no es ausencia de carga, sino equilibrio entre cargas positivas y negativas.
Además, la carga eléctrica no se crea ni se destruye, solo se transfiere; siempre es un múltiplo entero de la carga elemental e; se suma respetando el signo y mantiene su valor sin importar la velocidad o el sistema de referencia. Estas cuatro propiedades — dualidad, conservación, cuantización y aditividad, junto con la invariancia — explican la electrización y la constancia de la carga total del universo.