Concepto y definiciones del lenguaje
El lenguaje es la capacidad o facultad humana de comunicarse mediante signos, especialmente signos verbales orales y escritos. Se trata de un sistema de carácter social, convencional y arbitrario que permite expresar ideas, emociones y voluntades. A diferencia de la comunicación, que es el proceso general de transmisión de mensajes, el lenguaje es la herramienta o código principal con el que los seres humanos realizan ese proceso.
Las definiciones del lenguaje varían según el enfoque. Desde el punto de vista lingüístico, Ferdinand de Saussure lo define como un sistema de signos verbales convencionales que los hablantes de una comunidad usan para comunicarse. El enfoque psicológico lo entiende como una capacidad mental exclusivamente humana que permite representar y procesar la realidad mediante símbolos. El enfoque social lo ve como un instrumento de interacción humana, producto de la convivencia y la cultura de una comunidad, mientras que el enfoque filosófico lo concibe como la mediación entre el pensamiento y el mundo, pues sin lenguaje no hay pensamiento conceptual pleno.
El lenguaje posee características esenciales: la arbitrariedad (no hay relación natural entre palabra y significado), la convencionalidad (la comunidad acepta las mismas correspondencias), la doble articulación (los fonemas, unidades sin sentido, se combinan para formar palabras con sentido), la creatividad o productividad (permite generar infinitos mensajes nuevos) y la universalidad (todo ser humano normal posee esta capacidad).
En cuanto al signo lingüístico, Saussure señala que une dos caras inseparables: el significante, que es la imagen acústica o forma material, y el significado, que es el concepto o idea asociada. Finalmente, el lenguaje cumple funciones como la comunicativa o representativa (transmitir información), la expresiva (manifestar sentimientos) y la apelativa (influir en la conducta del receptor). En síntesis, el lenguaje es un sistema de comunicación verbal y convencional, propio del ser humano, que hace posible el pensamiento simbólico y la vida social, y constituye la base de las lenguas concretas como el español, el quechua o el inglés.