Balanza de Pagos
La Balanza de Pagos (BP) es el registro contable sistemático de todas las transacciones económicas entre los residentes de un país y el resto del mundo durante un periodo determinado, generalmente un año o un trimestre. Se rige por el principio de partida doble: toda operación se anota como crédito (+) por la entrada de valor y como débito (-) por la salida de valor, por lo que contablemente siempre está equilibrada. Su objetivo es medir la posición externa del país: si es prestamista o deudor neto frente al mundo, y cómo cambian sus reservas internacionales.
Su estructura se divide en tres grandes cuentas: la Cuenta Corriente (bienes, servicios, rentas y transferencias), la Cuenta de Capital (transferencias no recurrentes de monto pequeño) y la Cuenta Financiera (flujos de capitales por compra-venta de activos financieros). La suma de todas más los Errores y Omisiones debe ser cero. El resultado práctico de la Balanza de Pagos se mide por la variación de las Reservas Internacionales Netas (ΔRIN): un superávit implica acumulación de reservas y un déficit, pérdida de reservas.
Un punto clave para el examen es no confundir la Balanza Comercial (exportaciones menos importaciones de bienes) con la Balanza de Pagos completa: la comercial es solo una parte de la cuenta corriente. Un país puede tener déficit comercial pero superávit global si recibe inversión extranjera o remesas que compensan ese déficit. Asimismo, un déficit en cuenta corriente debe financiarse necesariamente con un superávit en cuenta financiera.