Feminismo en el mundo contemporáneo
El feminismo contemporáneo es el conjunto de teorías, movimientos sociales y propuestas ético-políticas que buscan eliminar la desigualdad estructural entre los géneros desde mediados del siglo XX hasta hoy. Su tesis central distingue entre igualdad formal y sustantiva: que la ley declare la igualdad no garantiza igualdad real en la economía, la política y la cultura. Además, concibe el género como una construcción social que asigna roles y poderes desiguales. Históricamente, corresponde sobre todo a la tercera ola (diversidad e interseccionalidad) y a la cuarta ola (2010-actualidad), masiva, digital y global, marcada por #MeToo, #NiUnaMenos y las luchas por la paridad y el aborto legal. Entre sus conceptos clave destacan el patriarcado (concentración histórica del poder en los varones), el androcentrismo, la distinción sexo/género, las brechas medibles entre hombres y mujeres y la interseccionalidad de Kimberlé Crenshaw, que sostiene que las opresiones se entrecruzan y no se suman. Sus corrientes actuales incluyen el feminismo liberal, radical, socialista, el ecofeminismo, el decolonial y el ciberfeminismo/transfeminismo. Sus grandes debates abarcan la violencia de género y feminicidio, la brecha económica y los cuidados no remunerados, los derechos sexuales y reproductivos, la paridad política, el lenguaje inclusivo y las posturas abolicionistas vs. regulacionistas. Como aporte filosófico, amplía el concepto de justicia, critica la división público/privado, propone la ética del cuidado (Gilligan, Tronto) y la democracia paritaria: no hay democracia plena si la mitad de la población está subrepresentada.