Problemas con Cerillos
Los problemas con cerillos son ejercicios de razonamiento lógico-geométrico en los que cada cerillo representa un segmento unitario de igual longitud que no puede doblarse ni romperse; solo se permite agregar, quitar o mover cerillos completos. El objetivo suele ser formar, contar o transformar figuras cumpliendo una condición con el mínimo número de movimientos.
Su base teórica descansa en cuatro principios: la unidad indivisible (cada cerillo vale 1), el vértice compartido (compartir lados ahorra cerillos, por ejemplo dos cuadrados con un lado común usan 8−1=7 cerillos), la conservación (mover k cerillos no cambia el total, quitar o agregar sí lo modifica) y la dirección libre (un cerillo puede colocarse horizontal, vertical o inclinado salvo prohibición del enunciado).
Los tipos clásicos incluyen el conteo de figuras (contando por tamaños: 1×1, 2×2, etc.), la formación máxima de figuras con N cerillos, quitar cerillos para eliminar cuadrados, mover cerillos para formar nuevas figuras y corregir igualdades aritméticas escritas con números romanos. Para cadenas lineales de figuras adosadas existen fórmulas de conteo: cuadrados en fila usan T(n)=3n+1, triángulos en fila usan T(n)=2n+1, y en general T(n)=p+(n−1)(p−c), donde p es el número de cerillos de una figura aislada y c los cerillos ahorrados por cada unión.
La estrategia para mover cerillos exige calcular el objetivo (m cuadrados aislados necesitan 4m cerillos; si no se tiene ese total, deben compartir lados), identificar cerillos inútiles, buscar invariantes como el número de vértices o regiones, y probar primero con el mínimo (k=1), considerando que un cerillo movido destruye d figuras y crea c nuevas, con cambio neto c−d. La regla de oro: para aumentar figuras, compacta y comparte lados; para disminuirlas, retira los cerillos puente.
En los problemas aritméticos, los cerillos forman cifras romanas I, V, X, L y signos +, −, =; mover un cerillo transforma un símbolo en otro (I↔V, +↔−, etc.). Por ejemplo, VII = III + III se corrige moviendo un cerillo para obtener VI = III + III. Los errores frecuentes son contar dos veces una misma figura, olvidar figuras inclinadas, suponer que mover mantiene la forma y romper cerillos mentalmente. En conjunto, estos problemas entrenan la visualización, el conteo sistemático y la optimización de recursos.