Enlaces Sigma
El enlace sigma (σ) es el enlace covalente más fundamental en química. Se forma cuando dos orbitales atómicos se traslapan de manera frontal o coaxial a lo largo del eje que une los núcleos de los dos átomos, concentrando la densidad electrónica entre ellos. Es el primer enlace que se forma entre dos átomos y también el más fuerte y estable, ya que el traslape máximo permite la mayor atracción núcleo-electrón.
En el carbono, los enlaces sigma se forman mediante orbitales híbridos (sp³, sp² o sp) y pueden clasificarse según los orbitales que se traslapan: s-s (como en H₂), s-spⁿ (como en los enlaces C-H del metano) o spⁿ-spⁿ frontal (como en el enlace C-C del etano). El traslape tiene simetría cilíndrica, lo que permite la libre rotación de los átomos alrededor del eje del enlace.
Las propiedades del enlace sigma son clave para entender la estructura molecular: es un enlace corto y fuerte (el C-H tiene una energía de disociación de unos 413 kJ/mol), determina la geometría del esqueleto molecular (ángulos de 109.5°, 120° o 180° según la hibridación) y estabiliza la molécula al apantallar la repulsión entre núcleos positivos.
En química orgánica, todo enlace sencillo (C-C, C-H, C-O, C-N) es sigma, y en los enlaces múltiples siempre hay un solo enlace sigma como base: el doble enlace es 1σ + 1π y el triple es 1σ + 2π. El conjunto de enlaces sigma define la estructura tridimensional de las moléculas orgánicas y da lugar a los isómeros conformacionales gracias a la rotación libre.