Convivencia Democrática
La convivencia democrática es la forma de relacionarnos basada en el respeto, el diálogo y la participación de todas las personas. Implica aceptar la diversidad, resolver conflictos de manera pacífica y tomar decisiones colectivas donde cada voz cuenta.
Para que exista convivencia democrática se necesitan valores fundamentales como la tolerancia, la empatía y la igualdad, así como el cumplimiento de normas y acuerdos construidos entre todos. También exige el respeto a los derechos humanos y a las diferencias individuales.
En la práctica, se aplica en la escuela, la familia y la comunidad mediante mecanismos como la asamblea, el voto, la deliberación y la mediación de conflictos. Practicar la convivencia democrática forma ciudadanos responsables, capaces de construir una sociedad más justa y pacífica.