Selva peruana: regiones y vida amazónica
La Selva del Perú, también llamada Amazonía peruana, es la región natural más extensa del país y una de las zonas con mayor biodiversidad del planeta. Se extiende al este de la cordillera de los Andes y se divide tradicionalmente en dos subregiones: la selva alta o rupa rupa, ubicada entre los 400 y 1000 metros sobre el nivel del mar, y la selva baja u omagua, que se encuentra por debajo de los 400 metros. Esta división altitudinal genera condiciones climáticas, de relieve y de vida distintas en cada subregión.
La selva alta presenta terrenos ondulados, quebradas profundas y un clima templado y húmedo, con ciudades importantes como Tarapoto y Moyobamba. La selva baja, en cambio, es una llanura extensa y casi plana, de clima cálido y muy lluvioso, donde se ubican Iquitos, la ciudad más grande del mundo sin carreteras de acceso, además de Pucallpa y Puerto Maldonado. Por sus aguas discurren grandes ríos como el Amazonas, el Ucayali y el Marañón, que son las principales vías de transporte y comunicación de la región.
La Amazonía peruana alberga una enorme riqueza natural: bosques densos con árboles gigantes como la caoba y la shiringa, plantas medicinales y frutales, y fauna variada como el jaguar, el delfín rosado, el paiche y el guacamayo. También es hogar de numerosos pueblos indígenas con lenguas y culturas propias, algunos de ellos en aislamiento voluntario. Su economía se basa en la agricultura, la pesca, la extracción forestal, el petróleo y el turismo ecológico, aunque enfrenta graves problemas como la deforestación, la minería ilegal y el narcotráfico, que amenazan su equilibrio ecológico y a sus habitantes.