Ecosistema: conjunto formado por los seres vivos de un lugar más el aire, el agua y el suelo donde viven. Ejemplo: un lago o un bosque.
Equilibrio ecológico: estado en que un ecosistema mantiene estables sus características generales por mucho tiempo. La cantidad de plantas, animales y nutrientes cambia muy poco en promedio.
Equilibrio dinámico: el equilibrio no es quieto. Hay cambios diarios pequeños que se compensan. Nacen unos y mueren otros. El promedio se mantiene.
Idea clave: no significa que nada cambie, sino que los cambios pequeños se compensan entre sí. Es como una balanza que se mueve un poco pero no se cae.
Analogía: piensa en una hamaca. Se mueve con el viento a un lado y al otro, pero no se voltea. Vuelve siempre al centro.
2. ¿Cómo se mantiene solo? Autorregulación
Homeostasis ecológica: capacidad de un ecosistema para regularse solo sin ayuda externa. Es como tu cuerpo que suda cuando hace calor.
Población: grupo de individuos de la misma especie que vive en un lugar al mismo tiempo.
Capacidad de carga (K): número máximo de individuos que un lugar puede sostener sin dañarse.
Si N supera a K, falta comida y la población baja.
Si N es menor que K, puede crecer.
En equilibrio: N ≈ K
Retroalimentación negativa: freno natural. Cuando algo sube mucho, el mismo sistema lo hace bajar.
Ejemplo: más conejos dan más comida a los zorros, los zorros aumentan y cazan más conejos, entonces los conejos bajan.
Retroalimentación positiva: acelerador. Un cambio produce más cambio en la misma dirección. Suele romper el equilibrio.
Ejemplo: menos árboles produce más erosión del suelo, y más erosión produce aún menos árboles.
Balance de una población en equilibrio:
B + I ≈ D + E
Donde B son nacimientos, I es inmigración o llegada de nuevos individuos, D son muertes y E es emigración o salida de individuos.
3. Aguantar y recuperarse
Perturbación: cualquier evento que altera al ecosistema. Puede ser natural, como una sequía, o humana, como contaminar un río.
Resistencia: capacidad de aguantar un golpe sin cambiar mucho.
Ejemplo: un bosque adulto soporta una semana sin lluvia sin perder árboles.
Resiliencia: capacidad de volver a lo normal rápido después del golpe.
Ejemplo: un pastizal se quema y vuelve a crecer en pocos meses.
Red trófica: red de quién se come a quién en el ecosistema. Mientras más diversa es, más resistencia y resiliencia hay. Hay más caminos para obtener energía.
4. Ejemplo para entenderlo: conejos y zorros
Situación inicial: pradera con 100 conejos (presas) y 10 zorros (depredadores). Los depredadores son los que cazan, las presas son los cazados.
Paso 1 - Cambio inicial: año con mucha lluvia y mucho pasto. Hay más comida para los conejos.
Paso 2 - Efecto directo: los conejos suben de 100 a 160 porque nacen más y mueren menos. Ahora N está por encima de K por un momento.
Paso 3 - Se activa el freno: con 160 conejos, los 10 zorros cazan muy fácil, comen bien y tienen más crías. Pasan de 10 a 20 zorros. Es retroalimentación negativa.
Paso 4 - Regreso solo: 20 zorros cazan muchos conejos. Los conejos bajan a 105. Con menos conejos, algunos zorros no tienen comida y bajan a 11. El sistema oscila hasta que se cumple de nuevo N(t+1) ≈ N(t).
Conclusión: el equilibrio no se rompió. Solo se movió y volvió. Si se eliminaran todos los zorros, los conejos crecerían sin freno, agotarían el pasto y luego morirían de hambre. Ahí sí se rompe el equilibrio.
5. En resumen para el examen
El equilibrio ecológico es dinámico: hay cambios pequeños que se compensan y el promedio se mantiene.
Se mantiene por homeostasis, con la capacidad de carga K y frenos naturales llamados retroalimentación negativa.
Los ecosistemas sanos tienen resistencia para aguantar y resiliencia para recuperarse.
Si la perturbación supera esos frenos, la población se aleja mucho de K y el equilibrio se rompe.