Importancia biológica de alquenos y alquinos
Los hidrocarburos insaturados son el esqueleto funcional de muchas moléculas vivas. Los alquenos tienen al menos un doble enlace C=C y fórmula general CnH2n, mientras los alquinos tienen un triple enlace C≡C y fórmula CnH2n-2. La clave biológica es la rigidez: si el enlace simple permite girar, el doble bloquea el giro como dos manos agarradas y fija una forma plana cis o trans que encaja de forma exacta en receptores y enzimas.
El ejemplo más claro de mensaje químico es el etileno CH2=CH2, la única hormona vegetal gaseosa. Por ser pequeño y volátil viaja por el aire, encaja por su forma rígida en el receptor de la fruta y activa los genes que ablandan la pulpa, cambian el color y crean azúcares y aromas. Por eso una manzana madura hace madurar un plátano verde en una bolsa cerrada, y los agricultores lo controlan para transportar fruta verde y madurarla después.
En tu cuerpo los alquenos construyen y guardan energía. Los ácidos grasos insaturados como el ácido oleico del aceite de oliva tienen uno o varios C=C que forman un codo, impiden el apilamiento y los mantienen líquidos para dar flexibilidad a las membranas y aportar energía. El colesterol, con un C=C, es la base para fabricar vitamina D, testosterona y estrógenos. Las plantas unen piezas de isopreno con C=C para formar terpenos de olor y defensa, y poliisopreno que es el caucho natural elástico.
Cuando muchos dobles enlaces se alternan con simples se llaman conjugados y atrapan la luz, dando color y protección. El betacaroteno de la zanahoria y el licopeno del tomate tienen 11 C=C conjugados, por eso son naranjas y rojos, actúan como antioxidantes y del betacaroteno obtienes vitamina A. En la retina el retinal, otro polialqueno, cambia con la luz de cis, ambos lados hacia el mismo lado, a trans, en lados opuestos, y ese giro inicia la señal eléctrica de la visión.
Los alquinos son muy raros en la naturaleza porque su triple enlace es muy reactivo y costoso. Algunas plantas, hongos y ranas los usan como veneno defensivo, y la medicina copió la idea para crear antibióticos y antitumorales naturales con C≡C. El caso más conocido es el etinilestradiol de las pastillas anticonceptivas, donde el triple enlace le da estabilidad frente al hígado para que dure más tiempo activo.