Constitución de las Moléculas Orgánicas
La constitución de una molécula orgánica es su plano de armado. No solo indica qué átomos hay, sino en qué orden están conectados y con qué tipo de unión. Con los mismos átomos se pueden construir sustancias distintas si cambia el orden de conexión.
Cada átomo puede formar un número fijo de enlaces covalentes: el carbono forma 4, el hidrógeno y los halógenos forman 1, el oxígeno forma 2 y el nitrógeno forma 3. El carbono es tetravalente, por eso crea el esqueleto de la molécula y puede formar cadenas enormes. Dos carbonos pueden unirse con enlace simple, doble o triple, y a más pares compartidos la unión es más corta, fuerte y rígida, pero deja menos espacio para otros átomos.
El esqueleto carbonado, formado solo por carbonos, puede ser lineal como un tren, ramificado con una rama lateral o cíclico como un anillo cerrado. Para representar la constitución no basta la fórmula molecular, que solo cuenta átomos; se necesita la fórmula semidesarrollada o desarrollada, que muestran el orden. Cuando dos moléculas tienen la misma fórmula molecular pero distinta constitución se llaman isómeros constitucionales.
El ejemplo clásico es C2H6O: con 2 carbonos, 6 hidrógenos y 1 oxígeno se pueden armar CH3-CH2-OH, el etanol, y CH3-O-CH3, el dimetil éter. Ambas tienen los mismos átomos, pero en una el oxígeno está al borde unido a hidrógeno y en la otra está en el centro. Son sustancias diferentes con propiedades diferentes.