Mapa mental de política económica
La política económica es el conjunto de medidas que aplica el Estado para influir en la economía de un país. Su meta central es lograr más empleo, precios estables y crecimiento sin crisis fuertes. Avanza paso a paso: el Estado mira cómo está la economía, elige un objetivo y usa un instrumento para lograrlo. Para entenderla bastan tres palabras: Estado, que es quien decide; objetivo, que es lo que se quiere lograr; e instrumento, que es la herramienta que se usa.
Todo gobierno busca casi los mismos cuatro grandes objetivos: crecimiento económico, pleno empleo, estabilidad de precios y equilibrio externo. El crecimiento significa que el país produzca más cada año y se mide con el PIB. El pleno empleo busca que la mayoría que quiere trabajar encuentre trabajo. La estabilidad de precios busca evitar la inflación, que es la subida general de precios. El equilibrio externo busca que el país no gaste mucho más de lo que gana con otros países. A veces estos objetivos chocan, porque activar mucho la economía puede crear empleo pero también subir los precios. Es como una ducha: si el agua está fría hay poco empleo y se abre la llave caliente para activar; si quema hay mucha inflación y se abre la fría para enfriar.
Las herramientas principales son dos gigantes más una de apoyo. La política fiscal la aplica el gobierno cambiando impuestos y gasto público. La política monetaria la aplica el banco central cambiando la tasa de interés y la cantidad de dinero. La política exterior o comercial la aplica el gobierno cambiando aranceles y tipo de cambio. El resultado fiscal se ve con la fórmula Resultado = Ingresos - Gastos: si es positivo hay superávit y si es negativo hay déficit.
Cada política puede ser expansiva o restrictiva. La expansiva acelera la economía y se usa en crisis o recesión, por ejemplo gastar más y bajar intereses. La restrictiva frena la economía y se usa con inflación alta, por ejemplo con 8% anual, gastando menos y subiendo intereses. El caso de Econolandia lo muestra: con ventas bajas, cierres y desempleo de 12% e inflación de solo 1%, el diagnóstico es recesión, el objetivo es reactivar y crear empleo, la orientación es expansiva y el instrumento es bajar impuestos, construir colegios y carreteras y bajar la tasa de interés.