Mapa mental de reacciones sencillas
Una reacción sencilla, también llamada reacción elemental, es la que va de reactivos a productos de una sola vez, en un único acto elemental. No hace paradas intermedias ni forma intermediarios, que son sustancias a medias que aparecen y luego desaparecen. Es como un puente recto de un solo tramo: si el choque entre partículas es bueno, el cambio ocurre al instante.
La forma de clasificar estas reacciones es por su molecularidad, que es el número de partículas de reactivo que chocan al mismo tiempo en ese único paso. Solo puede ser 1, 2 o 3. La unimolecular es 1 partícula que se rompe, como N2O4 → 2NO2. La bimolecular es el choque de 2 partículas, como H2 + I2 → 2HI, y es la más común. La trimolecular es el choque de 3 a la vez, como 2NO + O2 → 2NO2, y es rarísima porque es muy difícil que coincidan con energía y orientación correctas.
La gran ventaja de las reacciones sencillas es que su ley de velocidad se lee directo de la ecuación balanceada. Para aA + bB → productos, la ley es v = k·[A]^a·[B]^b, donde v es la velocidad, [A] y [B] son concentraciones, a y b son los coeficientes y k es la constante de velocidad. El orden total es la suma de exponentes, orden = a + b, y coincide con la molecularidad. Esto SOLO vale para reacciones sencillas. Por ejemplo, en H2 + I2 → 2HI la ley es v = k·[H2]·[I2], de segundo orden, y con los datos del ejemplo da v = 0,010 mol·L-1·s-1.