Teoría de colisiones
La teoría de colisiones explica cómo ocurren las reacciones químicas. Las partículas están en movimiento continuo y para reaccionar deben encontrarse y chocar. La velocidad de reacción depende de cuántos choques efectivos hay por segundo.
Para que una colisión sea efectiva debe cumplir dos condiciones al mismo tiempo: tener energía suficiente y tener la orientación correcta. La energía del choque debe ser igual o mayor que la energía de activación Ea para romper enlaces, y las moléculas deben chocar por el lado y ángulo precisos donde están los átomos que se unirán. Si falta energía o la posición es mala, las partículas rebotan y no se forman productos.
La cantidad de colisiones efectivas depende de la frecuencia de colisiones Z y de la fracción que supera Ea. Más concentración aumenta Z porque hay más partículas apretadas. Más temperatura aumenta Z y aumenta mucho la fracción que supera Ea. Más área de contacto en sólidos aumenta Z. Todo se resume en la ecuación de Arrhenius k = A e^(-Ea/RT), donde A incluye Z y el factor estérico p.