Importancia del pH
El pH indica qué tan ácido o básico está algo a partir de la concentración de iones hidrógeno (H+). Se mide en una escala de 0 a 14, donde 7 es neutro, los valores menores son ácidos como el jugo de limón y los valores mayores son básicos o alcalinos como el jabón. Se calcula con la fórmula pH = -log[H+].
Su gran importancia está en que la escala es logarítmica: cada unidad vale 10 veces más. Bajar de pH 7 a 6 significa 10 veces más acidez, y bajar de 7 a 5 significa 100 veces más. Incluso bajar solo 0.3 unidades, como de 7.4 a 7.1 en la sangre, duplica la concentración de H+. Por eso en medicina, agricultura y ecología se vigila cada decimal.
En el cuerpo humano, la sangre debe mantenerse en pH 7.4, el estómago entre 1.5 y 2.5 para hacer la digestión y la piel entre 4.5 y 5.5 para protegerse. Si estos valores se descontrolan, las enzimas que hacen el trabajo químico dejan de funcionar, falla la digestión o aparecen irritaciones e infecciones. El cuerpo usa amortiguadores o buffers para mantener la homeostasis o equilibrio interno.
En el ambiente ocurre lo mismo: los suelos agrícolas necesitan pH de 5.0 a 6.5 para absorber nutrientes y los ríos y lagos necesitan pH de 6.5 a 8.5 para sostener la vida. La lluvia ácida, con pH menor a 5.6, mata peces y bosques. Vigilar y corregir el pH salva vidas, cosechas y ecosistemas.