Clasificación de los compuestos inorgánicos
Los compuestos inorgánicos no se memorizan uno por uno, se ordenan en cuatro grandes familias o funciones químicas que comparten composición y comportamiento: óxidos, hidróxidos, ácidos y sales. Clasificar significa reconocer la marca que delata a cada familia en su fórmula para saber a qué pasillo ir, como en un supermercado.
Los óxidos son oxígeno unido a otro elemento: si es con metal son óxidos básicos como CaO que formarán hidróxidos, y si es con no metal son óxidos ácidos o anhídridos como CO2 que formarán ácidos. Los hidróxidos son un metal unido al grupo hidroxilo OH como NaOH y Ca(OH)2, liberan OH- en agua, se sienten jabonosos y neutralizan ácidos.
Los ácidos liberan H+ en agua y tienen sabor agrio: los hidrácidos son H más no metal sin oxígeno como HCl y HF, y los oxácidos son H más no metal más oxígeno como H2SO4 y H2CO3. Las sales unen metal con no metal sin H libre ni OH libre: las haloideas no llevan oxígeno como NaCl y KBr, y las oxisales llevan oxígeno como CaCO3 y Na2SO4.
Con este sistema clasificar es un proceso de segundos: buscas la marca OH, H inicial u O, y asignas la familia. Si ves O con metal piensas en base futura, si ves O con no metal piensas en ácido futuro, si ves OH con metal es hidróxido y si empieza con H es ácido. Si dominas la marca, predices el comportamiento.