Enlace metálico
El enlace metálico es la unión que mantiene juntos a los átomos de un metal. No es un préstamo entre dos átomos, sino un fondo común gigante donde todos comparten sus electrones más externos.
Se forma porque los metales tienen baja energía de ionización y sueltan electrones con facilidad. Cada átomo queda como catión M(n+) y los electrones liberados se vuelven deslocalizados. Los cationes se ordenan en una red compacta y entre ellos se mueve el mar de electrones. La atracción de todos con todos se resume como M = M(n+) + n e-.
Este modelo explica las propiedades típicas de los metales: conducen electricidad y calor por sus electrones móviles, son maleables y dúctiles porque las capas se deslizan sin romper el enlace, tienen brillo metálico y punto de fusión alto. A más carga del catión y más electrones libres, más fuerte es la unión.