Núcleo Atómico
El núcleo atómico es la región central, diminuta, densa y con carga positiva del átomo. Allí se concentra prácticamente toda su masa y se define la identidad química del elemento y su estabilidad nuclear.
Está compuesto por nucleones: protones con carga +1 y masa aproximada de 1,0073 uma, que determinan la carga positiva y el tipo de elemento; y neutrones sin carga y masa de 1,0087 uma, que reducen la repulsión entre protones y actúan como estabilizadores. Los electrones no forman parte del núcleo, orbitan a su alrededor.
Cada núcleo se describe con tres números enteros: el número atómico Z, que es el número de protones y define el elemento; el número de masa A, que es la suma de protones y neutrones; y el número de neutrones N, que se calcula como N = A - Z. Se representa con la notación nuclear ^A_ZX, como el carbono-12 (^12_6C), con Z=6, A=12 y N=6.
El núcleo es entre 10.000 y 100.000 veces más pequeño en diámetro que el átomo completo y posee una densidad enorme. No se desintegra por la repulsión eléctrica entre protones gracias a la fuerza nuclear fuerte, una atracción de muy corto alcance entre nucleones.
Los núcleos se comparan como isótopos (mismo Z, distinto A), isóbaros (mismo A, distinto Z) e isótonos (mismo N). Los isótopos tienen propiedades químicas casi idénticas pero físicas y estabilidad diferentes. La estabilidad depende de la relación N/Z: cercana a 1 en núcleos ligeros hasta Z=20 y hasta cerca de 1,5 en pesados como el plomo-208 (^208_82Pb). Fuera de esa zona, los núcleos son inestables o radiactivos y emiten radiaciones hasta estabilizarse.