Estados de la materia
La materia es todo lo que tiene masa y ocupa un lugar en el espacio, y está formada por partículas diminutas como átomos o moléculas. La forma en que se presenta se llama estado de agregación y depende de cómo están organizadas esas partículas. La misma agua puede ser hielo duro, agua líquida o vapor invisible sin dejar de ser H2O.
Todo se explica por la pelea entre agarre contra movimiento. La fuerza intermolecular es el agarre invisible que quiere mantener juntas a las partículas, y la energía cinética es la energía por moverse, que aumenta con el calor. Si gana el agarre es sólido, si empatan es líquido y si gana el movimiento es gas. A más temperatura absoluta, más movimiento promedio de las partículas.
El sólido tiene forma y volumen fijos porque sus partículas están muy juntas, ordenadas y solo vibran. El líquido tiene volumen fijo pero toma la forma del recipiente porque sus partículas están juntas pero desordenadas y se deslizan. El gas no tiene forma ni volumen propios porque sus partículas están muy separadas, se mueven rapidísimo y ocupan todo el espacio, por eso se comprime mucho. El plasma es un gas tan caliente, a más de 10 000 °C, que pierde electrones y queda formado por iones y electrones libres.
El plasma no tiene forma ni volumen propios, conduce la electricidad y responde a imanes. Es el estado más común en el universo, presente en el Sol, los rayos y las luces de neón. Para identificar un estado en la práctica basta con dos pruebas: mirar la forma y mirar el volumen. Si mantiene su forma es sólido, si cambia de forma pero mantiene su volumen es líquido, y si se expande y llena todo es gas.