Principio de Bernoulli: Más velocidad, menos presión
El principio de Bernoulli dice que la energía total de un fluido en movimiento se conserva. Un fluido es un líquido o un gas que fluye, como el agua o el aire. En cada punto hay tres aportes: energía por estar apretado, energía por moverse y energía por estar alto. Si uno crece, otro debe bajar. Por eso cuando el agua o el aire van más rápido, su presión baja, y cuando van más despacio, su presión sube.
La fórmula que resume esto es P más 1/2 de rho por v al cuadrado más rho por g por h igual a constante. P es la presión en pascales, v es la velocidad, h es la altura, rho es la densidad y g vale 9,8 metros por segundo al cuadrado. El término de velocidad crece muy rápido porque va al cuadrado. Para comparar dos puntos del mismo tubo se igualan las sumas de ambos puntos. En un tubo ancho que se hace angosto, la velocidad sube y la presión baja. Si además el tubo sube, la presión también baja porque cuesta subir.
Esto solo vale para un fluido ideal: flujo suave y ordenado, sin remolinos, casi incompresible y sin fricción interna. Un ejemplo claro es una tubería horizontal con agua donde el área se reduce a la mitad. La altura se cancela, la velocidad se duplica de 1 a 2 metros por segundo y la presión baja de 150000 a 148500 pascales. Es lo mismo que tapar una manguera con el dedo: el chorro sale fino y rapidísimo, o soplar entre dos papeles y ver cómo se juntan solos.