Propiedades físicas de la materia
Las propiedades físicas son lo que puedes observar y medir sin cambiar la sustancia. Siguen siendo la misma materia, solo la estás describiendo. Si no necesitas una reacción química para verlo, es una propiedad física. La composición, que es la receta interna de qué está hecha la materia, se mantiene intacta.
La clasificación más importante para tu examen divide estas propiedades en dos grupos. Las propiedades extensivas dependen de la cantidad de materia, como la masa m en kg, el volumen V en m3 o cm3 y la longitud en m. Si divides una piedra a la mitad, cada mitad tiene la mitad de masa y la mitad de volumen.
Las propiedades intensivas no dependen de la cantidad y tienen el mismo valor con mucha o poca materia. Por eso sirven como huella digital para identificar sustancias. Incluyen la densidad, el punto de fusión, el punto de ebullición, la solubilidad, la dureza y la conductividad. La fórmula estrella es la densidad: rho igual a masa entre volumen, que se expresa en g/cm3 y permite saber, por ejemplo, si un bloque de 2,5 g/cm3 se hunde en agua de 1 g/cm3.