Cómo el riñón forma la orina
Tus riñones limpian tu sangre todo el día sin que te des cuenta. Quitan lo que sobra y puede hacerte daño, como la urea y la creatinina, y guardan lo útil como el agua, la glucosa y las sales. Ese líquido sobrante y concentrado es la orina.
Todo ocurre en la nefrona, la unidad mínima del riñón que fabrica orina. Tienes cerca de un millón por cada riñón. Cada nefrona tiene un glomérulo, que es un ovillo de capilares donde se cuela la sangre a presión, una cápsula de Bowman que recoge ese líquido, y un túbulo renal largo y retorcido donde se ajusta hasta ser orina.
La orina se fabrica en tres pasos: filtración, reabsorción y secreción. En la filtración glomerular el agua y las partículas pequeñas pasan a la cápsula por la presión de la sangre. En la reabsorción tubular lo útil vuelve del túbulo a la sangre, sobre todo en el túbulo contorneado proximal. En la secreción tubular los desechos extra pasan de la sangre al túbulo en las partes lejanas.
El cuerpo ajusta cuánta agua guarda con dos hormonas: la ADH ordena guardar agua y la aldosterona ordena guardar sodio y, con él, agua. Con una TFG normal de 125 mL/min formas unos 180 L de filtrado al día, pero reabsorbes alrededor del 99% del agua y solo orinas de 1 a 2 L. Después la orina baja por el uréter, se guarda en la vejiga y sale por la uretra en la micción.