Fisiología del sistema circulatorio
Tu sangre es como un camión de reparto que nunca se detiene y el corazón es su motor. La fisiología del sistema circulatorio explica cómo ese motor mueve la sangre para alimentar y limpiar cada célula. No describe cómo se ve el órgano, sino cómo funciona.
El corazón trabaja con un ciclo cardíaco de dos fases: diástole para llenarse y sístole para expulsar. Las aurículas reciben la sangre y la pasan a los ventrículos, que la bombean fuerte. Las válvulas impiden el retroceso y su cierre produce el sonido lub-dub. La frecuencia cardíaca en reposo es de unos 70 latidos por minuto.
La sangre viaja por un doble circuito sin mezclarse. La circulación pulmonar va del ventrículo derecho a los pulmones y vuelve a la aurícula izquierda para soltar dióxido de carbono y cargar oxígeno. La circulación sistémica va del ventrículo izquierdo a todo el cuerpo y vuelve a la aurícula derecha para entregar oxígeno y recoger desechos. La fuerza de este movimiento es la presión arterial, de unos 120/80, y la cantidad es el gasto cardíaco, donde GC = FC x VS.
El intercambio ocurre en los capilares por difusión: el oxígeno y los nutrientes salen y el dióxido de carbono entra. El regreso por las venas se ayuda de válvulas venosas, músculos de las piernas y respiración. Todo se regula solo por el sistema nervioso autónomo y la adrenalina.