Tejidos de sostén: colénquima y esclerénquima
Las plantas no tienen huesos ni músculos. Se mantienen erguidas, soportan su peso, resisten el viento y crecen hacia la luz gracias a dos tejidos de sostén especializados: uno flexible para órganos jóvenes y otro rígido para órganos adultos.
Un tejido de sostén es el grupo de células encargado de dar firmeza y resistencia. La clave de su funcionamiento está en la pared celular, la capa que envuelve a cada célula vegetal como un cascarón. Según cómo se engrose esta pared, el sostén será elástico o duro. Es como una carpa de campaña: necesita cuerdas elásticas que se adaptan al movimiento y estacas duras que la fijan al suelo. En la planta, las cuerdas elásticas son el colénquima y las estacas duras son el esclerénquima.
El colénquima es el sostén flexible que acompaña el crecimiento. Tiene células vivas que respiran y pueden alargarse, con pared primaria engrosada solo en algunas zonas, rica en celulosa y sin lignina. Por eso se estira y no es madera. Se ubica justo debajo de la epidermis en tallos jóvenes, en el peciolo que une la hoja al tallo y en la nervadura central de la hoja. El ejemplo cotidiano es el apio: al doblarlo se flexiona y vuelve, y su hilo crujiente es colénquima.
El esclerénquima es el sostén rígido y definitivo que ya no crece. Tiene células muertas a la madurez, que pierden su contenido y solo dejan una pared secundaria muy gruesa, rica en lignina, una sustancia impermeable con dureza de madera. Solo aparece donde ya terminó el alargamiento: tallos adultos, corteza, semillas y frutos. Tiene dos formas: las fibras, células largas y finas como hilos presentes en cáñamo y lino, y las esclereidas, células cortas e irregulares como piedritas presentes en la pulpa arenosa de la pera y en la cáscara dura del coco y el hueso del durazno.
Para identificarlos al microscopio se usan tres preguntas en orden: ¿están vivas o muertas?, ¿qué tipo de pared tienen? y ¿dónde está y qué edad tiene el órgano? Células vivas con pared primaria de celulosa en tallo joven indican colénquima. Células muertas con pared secundaria de lignina en cubierta de semilla indican esclerénquima. El truco para no confundirlos es: joven y flexible es colénquima con C de crece, adulto y duro es esclerénquima con E de endurece.