Tejidos Fundamentales: Relleno, Reserva y Sostén
El sistema fundamental es el relleno interior de la planta. Está formado por tejidos que ocupan la corteza del tallo y la raíz, la médula central, la parte blanda de la hoja y la pulpa de los frutos. Su trabajo es triple: producir sustancias, guardar reservas y sostener el cuerpo vegetal.
El parénquima es el tejido más abundante y versátil. Está hecho de células vivas, grandes y redondeadas, con pared primaria fina y flexible. Por eso puede hacer fotosíntesis, intercambiar agua y guardar sustancias. La fotosíntesis fabrica azúcar con luz:
. Según su trabajo se divide en clorenquima verde de las hojas, reserva amilífero de la papa y acuífero del cactus, aerénquima con aire de plantas acuáticas y parénquima de relleno de las frutas.
El sostén viene de dos tejidos opuestos. El colénquima sostiene órganos jóvenes que aún crecen con células vivas y pared primaria engrosada solo en zonas, sin pared secundaria ni lignina. Es flexible como un elástico, como la hebra del apio. El esclerénquima sostiene partes adultas que ya no crecen con células de pared secundaria gruesa y lignina, tan rígidas que mueren al madurar. Forma fibras largas como lino y yute, y esclereidas cortas como cuesco de durazno, cáscara de coco y granitos de pera.
Para identificarlos basta con tres preguntas: ¿es blando?, ¿se dobla?, ¿es durísimo?. Blando que guarda es parénquima, flexible joven que se dobla es colénquima, y durísimo que protege es esclerénquima. Piensa en el edificio: parénquima son las habitaciones donde se vive, colénquima los andamios de bambú que se doblan, y esclerénquima las columnas de concreto.