Inclusiones citoplasmáticas: la despensa de la célula
Las inclusiones citoplasmáticas son depósitos de materiales guardados dentro del citoplasma, que es el interior gelatinoso de la célula. No son partes vivas ni activas como los organelos, que tienen forma fija y trabajo propio como producir energía en la mitocondria. Son solo sustancias acumuladas, inertes y sin membrana propia, almacenadas para usarse después o para eliminarse.
Se reconocen por cuatro características clave: no tienen membrana y están sueltas en el citoplasma, son temporales porque aparecen y desaparecen según la necesidad, son inertes porque no se dividen ni se mueven solas, solo aumentan o se gastan, y son muy variables porque dependen de la alimentación y del tipo de célula. La mejor analogía es una cocina: los organelos son los electrodomésticos siempre presentes que hacen un trabajo, y las inclusiones son los ingredientes de la despensa como sacos de arroz o botellas de aceite que se vacían con el ayuno.
Los tipos principales se clasifican por lo que guardan. Las reservas de azúcares son glucógeno en hígado y músculos de animales y almidón en papa y arroz de plantas, para energía rápida; ambos son cadenas largas de glucosas cuya unidad repetida es (C6H10O5)n, donde n significa muchas repeticiones como vagones de tren, a partir de la glucosa simple C6H12O6. Las reservas de grasas son gotas lipídicas en adipocitos para energía a largo plazo y aislamiento. Las reservas de proteínas son granos de aleurona en semillas como el trigo para el embrión al germinar. Además hay pigmentos como melanina y carotenos en piel, ojos, pétalos y zanahoria para color y protección, cristales y minerales como oxalato de calcio en hojas como desecho o defensa, y gránulos bacterianos como volutina y PHB para reserva de fósforo y carbono.
Su ciclo de uso es sencillo: entra el nutriente con la comida, si hay de sobra la célula lo guarda uniendo glucosas en gránulos de glucógeno, y si hay escasez por ayuno lo rompe y libera glucosa para energía. Por eso la cantidad de inclusiones no es fija, refleja el momento de la célula: bien alimentada tiene muchas y hambrienta tiene pocas. En un examen, unas gotitas brillantes sin membrana en célula animal que desaparecen con hambre son una inclusión de grasas, una gota lipídica, y no un organelo.