Funciones de la célula eucariota
La célula eucariota es una unidad viva muy organizada que toma materia y energía del exterior, fabrica sus piezas y responde a los cambios. Todo lo que hace busca sobrevivir y, cuando toca, dividirse en dos. Como una ciudad pequeña y amurallada, la membrana plasmática controla qué entra y qué sale, los organelos son edificios con trabajos distintos, el metabolismo es su economía de reacciones químicas y la homeostasis mantiene limpio y estable su interior de agua, sales y presión. Ningún organelo trabaja solo: las funciones nacen de su colaboración.
La primera función vital es la nutrición: conseguir materia y energía. La membrana plasmática deja pasar nutrientes pequeños y para paquetes grandes usa endocitosis, que es meter algo envolviéndolo con membrana, y exocitosis, que es expulsarlo hacia fuera. La mitocondria, central eléctrica de la célula, quema glucosa con oxígeno para fabricar ATP, la moneda de energía que se gasta directamente: C6H12O6 + 6O2 produce 6CO2 + 6H2O + ATP. Solo en la célula vegetal, el cloroplasto, cocina solar, hace fotosíntesis con luz: 6CO2 + 6H2O produce C6H12O6 + 6O2. El lisosoma, estómago y equipo de limpieza, digiere restos y la vacuola, almacén de agua y sales, guarda reservas y mantiene la presión interna.
La segunda gran tarea es fabricar, transportar y relacionarse, la parte más eucariota. El ribosoma, máquina diminuta que lee instrucciones, fabrica proteínas; el retículo endoplasmático, red de túneles unida al núcleo, las dobla y las mueve; y el aparato de Golgi, oficina de empaquetado, les pone etiquetas y las envía fuera o a la membrana, como una línea de montaje. El citoesqueleto, andamio interno de fibras, da forma, mueve organelos y ayuda en la división. Para la relación, la membrana tiene receptores como antenas que detectan hormonas o señales, y la célula responde abriendo canales, moviéndose o cambiando su metabolismo, mientras membrana y vacuola mantienen la homeostasis.
La tercera función es la reproducción: copiar el manual y dividirse con orden. El núcleo, centro de control, guarda el ADN, manual de instrucciones para hacer proteínas. Antes de dividirse la célula copia todo su ADN para que cada hija reciba el manual completo. Después lo reparte con la mitosis, reparto ordenado del núcleo en dos, y divide el citoplasma: una célula 2n forma dos células 2n iguales. Esto es posible por tener núcleo verdadero y citoesqueleto que tira de los cromosomas. En una célula muscular, por ejemplo, todo colabora: la membrana recibe la señal de contraerse, entran glucosa y oxígeno, la mitocondria fabrica ATP, ribosomas, retículo y Golgi fabrican proteínas de reparación, y lisosoma y vacuola limpian y equilibran el agua.