Bacterias en la Biorremediación
La biorremediación es usar bacterias vivas para limpiar suelos y aguas contaminadas. Son como un equipo de limpieza diminuto que trabaja y se multiplica solo. Piensa en una cocina llena de restos de pizza: lo que para nosotros es basura o veneno, como el diésel, para ellas es almuerzo. Se lo comen, lo digieren con enzimas y expulsan CO2 y H2O limpios.
Las bacterias son ideales porque comen casi de todo gracias a sus metabolismos variados, se reproducen rapidísimo dividiéndose cada 20 o 30 minutos y fabrican enzimas potentes. El crecimiento sigue la idea Nt = N0 * 2^n, donde con n = 10 divisiones una bacteria se vuelve más de 1000. Sus enzimas pueden romper hidrocarburos, молекулas hechas solo de carbono e hidrógeno como la gasolina.
La limpieza sigue cuatro pasos: encuentro con el contaminante, digestión externa con enzimas, absorción de pedazos para obtener energía y transformación final en biomasa, CO2 y H2O. Hay forma aeróbica, que necesita O2, es rápida y sirve para petróleo; y forma anaeróbica, sin O2, lenta pero útil en zonas profundas para solventes con cloro y metales. Los ingenieros ayudan con bioestimulación, que es abonar con nitrógeno, fósforo y O2 a las bacterias locales, y con bioaumentación, que es llevar bacterias expertas nuevas. Ejemplos: Pseudomonas putida y Alcanivorax para petróleo, Bacillus y Pseudomonas para plásticos y pesticidas, Geobacter para uranio y Dehalococcoides para solventes con cloro.
Un caso típico es un derrame de diésel C12H26 en tierra: se identifica el hidrocarburo, se revisa falta de O2 y nitrógeno, se remueve la tierra y se fertiliza, ocurre la biodegradación C12H26 + O2 = CO2 + H2O + biomasa, y se verifica que bajó a nivel seguro. Sus ventajas son que es barata, sin mover la tierra, sin dejar químicos agresivos y las bacterias mueren solas al acabarse la comida. Sus límites son que es lenta de semanas a meses, necesita temperatura, pH y O2 justos y no sirve si el veneno es tan fuerte que mata a las bacterias.