Composición química de la Tierra
La Tierra no es una bola de roca pareja, es como una cebolla con capas y cada capa tiene sus propios ingredientes químicos. De afuera hacia adentro aumenta la densidad, por eso lo liviano quedó arriba y lo pesado se hundió abajo.
Para entenderla hay que distinguir cuatro ideas: el elemento químico es el ingrediente básico que ya no se separa, el compuesto es la unión de dos o más elementos, el mineral es un sólido natural con composición fija y la roca es una mezcla de minerales. Como dice la regla: los elementos son las letras, los minerales son las palabras y las rocas son las frases.
Lo más estudiado es la corteza, la única parte que podemos tocar directamente. Solo 8 elementos forman casi el 99% de su masa: oxígeno 46.6%, silicio 27.7%, aluminio 8.1%, hierro 5.0%, calcio 3.6%, sodio 2.8%, potasio 2.6% y magnesio 2.1%. El oxígeno y el silicio juntos superan el 74%, por eso casi todas las rocas de la superficie son silicatos, compuestos de silicio y oxígeno con otros metales.
Si pesamos la Tierra entera la receta cambia totalmente porque el núcleo es gigante y está hecho de hierro y níquel. Arriba mandan O y Si, en medio mandan O, Mg y Si, y abajo manda Fe con algo de Ni. En total, hierro 32.1% y oxígeno 30.1% lideran el planeta. Esto se explica por diferenciación planetaria, la separación por densidad cuando la Tierra joven estaba fundida. El porcentaje en masa permite calcular masas reales: masa del elemento igual a porcentaje dividido entre 100 por masa total.