Contaminación del aire y sus efectos
El aire limpio es casi solo nitrógeno y oxígeno. La contaminación del aire es agregarle gases y partículas extra que no deberían estar ahí. Ese extra entra al cuerpo al respirar y también daña plantas, suelos y edificios. Para entenderlo sigue la ruta simple: hay una fuente que emite, el contaminante viaja en el aire y luego lo respiras o cae al ambiente donde aparece el efecto.
Los contaminantes más preguntados son el material particulado y cuatro gases. El PM10 llega a nariz y garganta, mientras el PM2.5 es tan pequeño que llega a los alvéolos y puede pasar a la sangre. El CO es un gas sin color ni olor que se une a la hemoglobina e impide llevar oxígeno; el SO2 irrita los bronquios y forma lluvia ácida; el NO2 inflama las vías respiratorias y forma smog; el O3 troposférico se crea con el sol a partir del NO2, arde el pecho y daña cultivos. Los contaminantes primarios salen directo de la fuente y los secundarios se forman en el aire por reacciones.
Las fuentes se dividen en naturales y antropogénicas. Las naturales son volcanes, incendios por rayos, polvo del desierto y polen. Las humanas pesan más en las ciudades: transporte, industria, quema de basura y cocina con leña, con el tráfico como rey del NO2 y PM2.5. En salud los gases causan tos, ardor y asma, el PM2.5 aumenta bronquitis, infartos y derrames, y el CO envenena en silencio. En el ambiente destacan el smog que baja la visibilidad y la lluvia ácida que quema hojas, acidifica lagos y corroe edificios. Para saber si un nivel es peligroso se usa el factor de excedencia, lo medido dividido por la norma OMS; si da 4, hay cuatro veces lo recomendado y se debe evitar el ejercicio intenso al aire libre.