Sucesión Ecológica: La Vida Vuelve Paso a Paso
La sucesión ecológica es el reemplazo ordenado y progresivo de una comunidad por otra a lo largo del tiempo t hasta llegar al equilibrio. Si un lugar queda vacío o destruido, la vida vuelve poco a poco: unas especies preparan el lugar para las siguientes. Es como construir un barrio, donde primero llegan carpas y obreros a preparar todo, después casas simples y al final edificios, tiendas y parques estables y completos.
El proceso siempre avanza de lo simple a lo complejo en el mismo orden. Todo empieza en un lugar desnudo de roca, lava fría o tierra vacía con casi nada de vida en t = 0. Luego llegan las especies pioneras como líquenes, musgos o hierbas, que aguantan sol fuerte y poca agua y al morir aportan materia para formar suelo. Después llegan las especies intermedias como arbustos y plantas más grandes, que dan sombra y humedad, compiten con las pioneras y las reemplazan. Al final aparece la comunidad clímax con árboles grandes y animales variados, estable y diversa, que se mantiene si no hay una gran perturbación.
La clave del proceso es la facilitación: cada grupo mejora las condiciones para el siguiente, pero empeora las suyas. Para entenderlo hay que distinguir comunidad, que es el conjunto de seres vivos de distintas especies que viven juntos, de ecosistema, que es la comunidad más su ambiente físico como suelo, agua y luz. También son vitales el suelo fértil con nutrientes, sin el cual los árboles grandes no pueden vivir, y las especies pioneras, pequeñas, resistentes y rápidas para reproducirse.
Existen dos tipos según el punto de partida. La sucesión primaria parte de cero, de roca desnuda sin suelo ni vida como una isla volcánica nueva o un glaciar retirado, es muy lenta y puede durar siglos, con líquenes y musgos que crean el suelo. La sucesión secundaria ocurre donde ya había vida pero hubo una perturbación, como un campo de cultivo abandonado o un bosque quemado que conserva el suelo, por eso es más rápida y dura años o décadas, con hierbas y pastos que aprovechan el suelo que queda.