Plantas de uso artesanal
Las plantas de uso artesanal son plantas que se aprovechan no como alimento, sino como materia prima para hacer objetos a mano. Nos dan hilos suaves o resistentes, colores naturales, cañas flexibles y maderas duras. Con ellas se elaboran sombreros, canastas, esteras, telas, hamacas, sogas, vasijas, tallados e instrumentos.
Lo importante no es su flor ni su tamaño, sino qué parte se usa y qué propiedad tiene. Cada parte da un material distinto: los pelos de semilla dan hilos suaves, las hojas dan fibras largas, los tallos dan cañas huecas, los frutos dan recipientes o semillas duras, y la corteza, raíz y madera dan color o material para tallar. A esto se suma la propiedad útil: flexibilidad para doblar sin romper, resistencia para aguantar peso, suavidad para no raspar, capacidad tintórea para soltar color y dureza para tallar y pulir.
Para estudiarlas se ordenan en 4 grandes grupos: plantas para fibras textiles suaves como algodón nativo y chambira, plantas para cestería y tejido duro como paja toquilla, cabuya, totora, junco, carrizo y bambú, plantas para tintes naturales como achiote, índigo, nogal y maíz morado, y plantas para tallado y objetos duros como mate, tagua, huairuro, palo santo y cedro.
Para elegir bien primero se traduce el pedido a propiedad y luego se busca la planta que tiene esa propiedad. Por ejemplo, sombrero fino necesita flexibilidad fina de paja toquilla, hamaca de bebé necesita suavidad de algodón, y soga necesita resistencia de cabuya. Los artesanos también calculan el rendimiento con R = fibra / total para no desperdiciar, y practican un uso sostenible cuidando la planta madre y cosechando solo hojas o frutos maduros.