Variedad estándar de la lengua
La variedad estándar es la forma modelo y formal del español. Es la que todos aprendemos en el colegio y la que sirve para entendernos en todo el país. Es como el traje formal de la lengua: en casa usas polo y short, en una graduación usas terno. Tu ropa de casa no es mala, pero el terno es el modelo aceptado para ocasiones serias. Así, el estándar no es mejor que otras formas de hablar, pero es el exigido en situaciones serias.
No nace sola, se construye en 4 pasos. Primero la selección, cuando se elige como base el habla de la capital o de un grupo con prestigio. Segundo la codificación, cuando se escriben las reglas en gramáticas y diccionarios como los de la RAE. Tercero la difusión, cuando se reparte ese modelo en colegios, TV, periódicos y documentos oficiales. Cuarto la aceptación, cuando la gente la reconoce como correcta y la usa aunque en casa hable diferente. Por eso la norma lingüística, que es el conjunto de reglas de lo correcto, casi siempre describe a la variedad estándar.
Sus características son ser codificada, prestigiosa, suprarregional, formal y neutra, y aprendida. Es codificada porque tiene reglas escritas, tiene prestigio lingüístico o respeto social, vale para todo un país y no solo una zona, evita jergas y palabras muy locales, y se aprende en la escuela y no sola en casa. Sirve para unir a hablantes de distintas zonas y se usa en noticieros, libros, exámenes y documentos del Estado.
En un examen se reconoce porque cumple la regla escrita. Por ejemplo, lo estándar es Había muchas personas en la reunión y no Habían muchas personas, porque haber de existir es impersonal y va en singular. Del mismo modo, El Estado implementará nuevas medidas es estándar, mientras que con recortes como implementao y muletillas como pe no lo es.