Cartogramas: tamaño según el dato
Un cartograma es un mapa temático que no respeta la superficie real, sino que agranda o encoge cada territorio según su dato. Si un lugar tiene mucha población, votos o contagios, se dibuja grande aunque en la realidad sea pequeño; si tiene poco dato, se dibuja chiquito aunque sea enorme. Por eso sirve para comparar cantidades de un vistazo, no para ubicarte ni medir distancias.
Se construye con una sola variable y una regla de oro: el área dibujada es proporcional al valor, con la fórmula A_i = k · V_i. Se elige una escala del símbolo, por ejemplo 1 millón equivale a 1 cm cuadrado, se transforman los datos en figuras estiradas o en círculos y cuadrados simples, y siempre se agrega una leyenda de tamaños. Si se usan círculos, el radio se calcula con r_i = raíz de (A_i / pi).
Hay cuatro tipos clave que pide el examen: contiguo, con regiones pegadas y deformadas como chicle; no contiguo, con regiones separadas y flotando; de círculos o Dorling, el más usado para población y economía; y rectangular o de cuadrícula, con cuadraditos iguales para contar rápido. Cada tipo conserva la idea central, pero cambia la forma de dibujar la proporcionalidad.
Para leerlo bien hay que mirar primero el título para saber qué variable muestra, leer la leyenda y comparar áreas, no longitudes. Un ejemplo típico es Costa con 10 millones, Sierra con 2 millones y Selva con 1 millón: Costa se ve gigante aunque su territorio real sea pequeño. El error más común es leerlo como si fuera tamaño real.