Reparto Proporcional
El reparto proporcional es la técnica para dividir una cantidad total N en partes no iguales pero justas, según lo que cada persona aportó o merece. Cada participante tiene un índice de reparto, que es su puntaje: puede ser dinero aportado, horas trabajadas, días asistidos o número de faltas. La idea central es simple: a doble mérito, doble parte. El ejemplo clásico es el de la limonada, donde si tres amigos aportan 2, 3 y 5 kilos de azúcar, una ganancia de 1200 soles no se divide en tres iguales, sino en proporción a esos aportes.
El reparto directamente proporcional premia con más a quien tiene más puntaje. Las partes x, y, z deben cumplir que x/a = y/b = z/c = k, donde k es la constante de reparto o valor de cada punto. La receta es sumar los índices para obtener S = a+b+c, calcular k = N/S y luego multiplicar cada índice por k. Así, 1200 soles entre 2, 3 y 5 da 240, 360 y 600 soles, que suman el total.
El reparto inversamente proporcional hace lo contrario: a más índice negativo, menos parte. Es típico para repartir premios según faltas o errores, donde quien faltó más recibe menos. La condición es x·a = y·b = z·c. El truco es convertirlo en reparto directo usando los inversos 1/a, 1/b, 1/c y luego quitar fracciones multiplicando por el mínimo común múltiplo de los índices. Por ejemplo, repartir 660 en forma inversa a 1, 2 y 3 equivale a repartir directo entre 6, 3 y 2, lo que da 360, 180 y 120 soles.
El reparto compuesto combina dos grupos de índices a la vez, como horas trabajadas y faltas. Para resolverlo se crea un índice único por persona: se multiplican si ambos son directos (a·b) o se dividen si uno es directo y el otro inverso (a/b). Con esos índices únicos se aplica la receta del reparto directo normal y al final siempre se verifica que la suma de las partes sea igual a N.