Enfermedades según su duración
Las enfermedades se pueden clasificar según su duración, es decir, el tiempo que pasa desde que aparecen las primeras molestias hasta que te curas o la enfermedad se controla. Algunas duran solo días y luego desaparecen, mientras otras duran meses, años o toda la vida.
Cuando hablamos de duración miramos tres cosas simples: el inicio, el tiempo total y el final. El inicio pregunta si llegó de golpe o poco a poco. El tiempo total pregunta si fueron días o meses y años, usando como guía D menor a 3 meses o D mayor o igual a 3 meses. El final pregunta si se cura del todo o hay que controlarla siempre. Una analogía útil es el clima: la enfermedad aguda es como una tormenta fuerte que llega rápido, hace mucho ruido y se va pronto, y la crónica es como vivir en un lugar muy húmedo que no es escandaloso pero está ahí todos los días y debes adaptarte.
La enfermedad aguda dura poco tiempo y evoluciona rápido. Tiene inicio brusco en horas o pocos días, duración corta de días o semanas, síntomas intensos y claros como fiebre, dolor o vómitos, y suele curarse por completo con tratamiento o incluso sola. Ejemplos típicos son la gripe, el resfriado, las anginas, la apendicitis, el dengue y la gastroenteritis por comer algo malo.
La enfermedad crónica dura mucho tiempo y avanza lento. Tiene inicio lento en semanas o meses, duración larga de meses, años o toda la vida, síntomas más leves al principio pero persistentes y que pueden volver, y no se elimina por completo sino que se controla con medicinas y hábitos sanos. Ejemplos típicos son la diabetes, la hipertensión o presión alta, el asma, la artritis con dolor e inflamación de articulaciones, y la epilepsia.
Existen dos matices importantes: la enfermedad subaguda, que está en el medio y dura semanas o pocos meses como una sinusitis de 6 semanas, y la enfermedad fulminante, que es una aguda llevada al extremo que dura horas o 1 a 2 días pero es muy grave como una meningitis fulminante. Para clasificar un caso, mira el inicio, mide la duración D y revisa el final esperado. Por ejemplo, la gripe de Camila de 4 días con fiebre alta es aguda porque empezó de golpe, D es de días y se curará en una semana, mientras la hipertensión de su abuelo de 6 años con pastilla diaria es crónica porque empezó lento, D es de años y solo se controla.