Líneas de defensa del organismo
Tu cuerpo se defiende con tres murallas que actúan en orden. La primera bloquea la entrada desde fuera con piel, mucosas y sustancias químicas. Si se rompe, entra la segunda.
La segunda es una alarma interna rápida, innata e inespecífica. Usa fagocitos, inflamación, células NK, complemento, interferones y fiebre para atacar a cualquier invasor en minutos u horas, sin guardar memoria.
La tercera es adaptativa y específica, con linfocitos B que fabrican anticuerpos y linfocitos T que destruyen células infectadas. Tarda días la primera vez, pero deja células de memoria que responden en horas ante el mismo patógeno.