Aplicación de la Sinonimia Contextual Connotativa
Aplicar la sinonimia contextual connotativa no es cambiar palabras por su parecido en el diccionario, sino elegir el reemplazo que mantiene intacta la emoción de esa frase concreta. El sentido total de una palabra nace de su significado base más la emoción que le aporta el contexto.
Para aplicarla se sigue un método práctico en 4 pasos: leer toda la frase fijándose en adjetivos, verbos y signos; etiquetar la emoción como positiva de elogio o admiración (+), negativa de crítica o rechazo (-) o irónica de burla; descartar por emoción contraria y no por diccionario; y probar el reemplazo en voz alta dentro de la oración original.
Las pistas del contexto son la clave para acertar. Con voz temblorosa, pero lo intentó pide valiente u osado; con tono burlón, sin permiso pide insolente o irrespetuoso; dicho entre risas pide pícaro o astuto. El caso modelo de la propuesta atrevida presentada con voz temblorosa se resuelve como valiente porque conserva la admiración, mientras que insolente o grosera romperían esa emoción.