Sistema nervioso animal: estructura y función
El sistema nervioso animal es la red de cables y centros de mando que detecta lo que pasa dentro y fuera del cuerpo y ordena respuestas en milésimas de segundo. Como una ciudad con mensajeros, los nervios son las calles que llevan mensajes, el cerebro y la médula espinal son la central que decide, los estímulos como calor, luz o dolor son los avisos y las respuestas como mover un músculo son las órdenes finales.
La pieza básica es la neurona, la célula mensajera hecha para recibir y enviar señales. Las dendritas reciben como antenas, el soma con núcleo mantiene viva la célula, el axón lleva la señal a la salida, la mielina aísla y acelera como el plástico de un cable y los terminales entregan el mensaje. Hay sensitivas aferentes que llevan información al centro, interneuronas que conectan en el cerebro y la médula, y motoras eferentes que llevan órdenes a músculos y glándulas. El mensaje viaja como impulso nervioso: en reposo el interior es negativo a -70 mV, si el estímulo supera el umbral se produce el potencial de acción por entrada y salida de iones, y con mielina salta rápido a más de 100 m/s según v = d/t.
Las neuronas no se tocan. En la sinapsis hay membrana inicial, hendidura sináptica y membrana siguiente. El impulso hace que se libere un neurotransmisor como la acetilcolina, que cruza el hueco, encaja como llave en cerradura y provoca un nuevo impulso. En animales hay red difusa sin cerebro en medusas, sistema ganglionar con mini-centros en lombrices e insectos, y sistema centralizado con cerebro y médula en vertebrados. El sistema nervioso central decide con encéfalo y médula, y el periférico conecta con nervios. La vía somática es voluntaria y la autónoma es involuntaria, con simpático acelerador para huir y parasimpático calmado para descansar y digerir.
El ejemplo completo es tocar una taza hirviendo: los receptores detectan calor y dolor, la neurona sensitiva lleva el aviso a la médula, la interneurona conecta con la motora y manda copia al cerebro, la motora ordena al músculo y la mano se retira. Ese atajo automático se llama arco reflejo y ahorra tiempo para evitar más daño.