Sistema endocrino animal: estructura y función
El sistema endocrino animal es el correo lento del cuerpo. Mientras el sistema nervioso actúa como un altavoz rápido y breve, el endocrino envía hormonas por la sangre que tardan minutos u horas en llegar, pero su orden dura días o años y controla el crecimiento, la energía y la reproducción.
Su estructura tiene cuatro piezas clave: las glándulas endocrinas sin conducto que vierten su producto directo a la sangre, las hormonas que son la carta química, las células diana que son el único destino que entiende esa carta y los receptores que son la cerradura donde encaja. Solo hay respuesta si la hormona encuentra su receptor. Esto lo diferencia de las glándulas exocrinas, que sí usan un tubo como la del sudor.
Su función sigue cuatro pasos ordenados: detectar el cambio, soltar la hormona a la sangre, viajar por todo el cuerpo y responder solo en la célula diana. Las fábricas principales en vertebrados son el hipotálamo y la hipófisis jefa, la tiroides del metabolismo, las paratiroides del calcio, las suprarrenales del estrés, el páncreas endocrino del azúcar y las gónadas de la reproducción.
Todo el sistema se autorregula para mantener la homeostasis o equilibrio interno. Usa sobre todo la retroalimentación negativa, donde el resultado apaga su causa como un termostato, y a veces la retroalimentación positiva, donde el resultado acelera su causa hasta terminar un proceso como el parto. El ejemplo clásico es el azúcar bajo que se corrige con glucagón del páncreas al hígado.