Aparato Urinario Animal
El aparato urinario animal es el filtro que limpia la sangre sin parar, como una planta que recicla agua sucia. Recibe sangre mezclada con desechos, devuelve a la circulación el agua limpia y las sales útiles, y manda la basura concentrada hacia afuera en forma de orina. Sus tres trabajos clave son sacar desechos nitrogenados como la urea, controlar cuánta agua y cuánta sal hay en la sangre, y ayudar a mantener estables el pH y la presión sanguínea.
El trabajo pesado lo hacen los riñones, donde están las nefronas, los mini-filtros microscópicos. Cada riñón tiene alrededor de un millón. La orina se forma con una lógica simple: Orina = Filtración - Reabsorción + Secreción. Primero el glomérulo filtra por presión agua, sales como Na+, glucosa y urea, sin dejar pasar células ni proteínas grandes. Luego los túbulos y el asa de Henle reabsorben casi toda la glucosa, el agua H2O y sales útiles. Después los túbulos secretan desechos extra como K+, restos de medicamentos y ácidos para cuidar el pH. Al final el tubo colector decide cuánta agua se queda.
Todo está regulado por hormonas: la ADH ordena ahorrar agua y la aldosterona ordena ahorrar sal Na+ y botar K+. Si falta agua sube la ADH y la orina sale poca y oscura; si sobra agua baja y sale mucha y clara. Además, no todos los animales usan el mismo desecho: peces de agua dulce y anfibios expulsan amoniaco NH3 muy tóxico pero diluido, mamíferos expulsan urea CO(NH2)2 menos tóxica y concentrable, y aves, reptiles e insectos expulsan ácido úrico C5H4N4O3 que casi no necesita agua.