Glúcidos: componentes y clasificación
Los glúcidos son la gasolina principal de las células. Son moléculas conocidas como azúcares que aportan energía rápida para funcionar cada día.
Están formados solo por tres componentes: carbono, hidrógeno y oxígeno. Los más simples siguen la fórmula base Cn(H2O)n, donde el hidrógeno y el oxígeno van en proporción 2 a 1 como en el agua. Por ejemplo, la glucosa, el azúcar de la sangre, es C6H12O6.
Para no perderse, imagina un tren de vagones: cada vagón es un monosacárido que no se puede romper. Si unes dos vagones formas un disacárido, y si unes muchos formas un polisacárido, siempre con un gancho llamado enlace O-glucosídico que libera agua.
Los monosacáridos se clasifican además por su número de carbonos en triosas con 3 C, pentosas con 5 C como la ribosa y desoxirribosa, y hexosas con 6 C como glucosa y fructosa. También se clasifican por su grupo químico en aldosas con aldehído en el extremo y cetosas con cetona en el medio, por eso la glucosa es una aldohexosa. Un ejemplo completo es la lactosa de la leche, un disacárido de dos hexosas unidas que queda como C12H22O11.