Mapa Mental del Ciclo del Agua
El agua de la Tierra no se acaba ni se crea de nuevo. Solo viaja sin parar entre el mar, el aire y la tierra. A ese viaje circular lo llamamos ciclo del agua. Es como la ropa mojada tendida al sol: el agua no desaparece, se vuelve invisible en el aire, después forma nubes y después vuelve como lluvia. El planeta hace lo mismo, pero en grande.
Este viaje es un ciclo biogeoquímico, es decir, un camino circular que una sustancia repite entre la tierra, el agua, el aire y los seres vivos. Todo empieza con el calor del Sol: la evaporación convierte el agua líquida de océanos, lagos y ríos en vapor invisible, y la transpiración suma el vapor que sueltan las hojas de las plantas. A las dos juntas las llamamos evapotranspiración y la representamos con E.
Arriba, el aire frío convierte ese vapor en gotitas líquidas en la condensación, así nacen las nubes y la niebla. Cuando las gotitas se unen y pesan mucho, caen por precipitación en forma de lluvia, nieve o granizo. Ya en la tierra, el agua solo tiene dos caminos: la escorrentía, que corre sobre el suelo hacia ríos, lagos y el mar y se representa con R, y la infiltración, que entra al suelo como en una esponja y se guarda como agua subterránea, representada con I.
Lo que cae como lluvia tiene solo tres destinos: vuelve al aire, corre o se infiltra. Por eso el balance se escribe como P = E + R + I, donde P es precipitación. El Sol da la energía para subir el agua y la gravedad la hace bajar, así el ciclo sigue sin perderse.