Relaciones intraespecíficas
Las relaciones intraespecíficas son las interacciones entre individuos de la misma especie que viven juntos como población. La palabra intra significa dentro de. No viven solos: se ayudan para sobrevivir o compiten por lo que necesitan, igual que en un salón de clases donde a veces se trabaja en equipo y otras se compite por el primer puesto.
La cooperación ocurre cuando los dos ganan. Incluye la ayuda familiar de padres a crías, la unión gregaria temporal para viajar o protegerse como cardúmenes y bandadas, la unión colonial de individuos pegados físicamente como los corales, y la sociedad permanente con división del trabajo y jerarquía como en abejas, hormigas y lobos.
La competencia intraespecífica ocurre cuando al menos uno pierde porque luchan por algo que no alcanza para todos. Como necesitan exactamente lo mismo, es muy fuerte. Luchan por recursos como comida, agua, luz o espacio, por pareja para reproducirse y por territorio para vivir y criar. Para no pelear todo el tiempo usan la territorialidad y la jerarquía de dominancia, aunque en casos extremos llega al canibalismo.
Esta competencia regula el crecimiento de la población. A más individuos, menos recursos por cabeza. Cuando el número N se acerca a la capacidad de carga K, que es el máximo que el ambiente puede sostener, el crecimiento se frena, como muestra el modelo logístico.