Mapa Mental del SIDA
El SIDA no es un virus, es la etapa más avanzada de la infección por VIH. Ocurre cuando el VIH ha destruido tantas defensas que el cuerpo ya no puede frenar infecciones comunes que en una persona sana serían controlables.
El VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) es un retrovirus que ataca a los linfocitos T CD4, los glóbulos blancos capitanes que organizan las defensas. El SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) es el síndrome, el conjunto de enfermedades y signos que aparecen juntos cuando las defensas están muy bajas. No se hereda, se adquiere en la vida, y lo que se transmite es el VIH, no el SIDA.
El avance dura años: el VIH entra por sangre, sexo sin protección o de madre a hijo, convierte su ARN en ADN con transcriptasa inversa, se esconde en el CD4 y lo convierte en fábrica de virus hasta romperlo. En la fase de latencia clínica la persona se siente sana pero los CD4 bajan y la carga viral sube. Los médicos hablan de SIDA si los CD4 bajan a menos de 200 células por mm3 o si aparece una enfermedad oportunista grave como tuberculosis grave, candidiasis del esófago o neumonía por Pneumocystis.
Sin tratamiento el caos final llega como en un colegio sin prefectos, cualquier pleito pequeño se vuelve incontrolable. Con combinación de antirretrovirales todos los días no se cura, pero se baja la carga viral hasta hacerla indetectable y se evita el SIDA. Se previene con condón, no compartir agujas, sangre segura y tratamiento en el embarazo, y se detecta con análisis de sangre considerando el periodo ventana.