Enfermedades cardiovasculares
Las enfermedades cardiovasculares son daños del corazón y de los vasos sanguíneos que impiden que la sangre lleve oxígeno a los órganos. Si un vaso se estrecha llega poca sangre y el órgano sufre, y si se tapa del todo o se rompe el tejido muere en minutos. Son la primera causa de muerte en el mundo, pero la mayoría se puede prevenir.
El corazón es una bomba muscular que empuja la sangre, las arterias son tubos elásticos que llevan sangre con oxígeno, las venas la devuelven al corazón y los capilares la reparten punto por punto. Para entenderlo piensa en una tubería vieja con sarro: la grasa pegada es la placa, hecha de colesterol, calcio y restos de células, el tubo es la arteria, el corte total de agua es el infarto y la tubería reventada en el cerebro es el derrame.
La base común es la aterosclerosis, el endurecimiento y estrechamiento lento de las arterias por placa. Todo empieza con mucho colesterol LDL, el colesterol malo que se pega, que entra en la pared e inflama, forma placa dura y estrecha, y si la placa se rompe allí se forma un trombo o coágulo que tapa el vaso. De allí surgen las cuatro enfermedades más importantes: la hipertensión arterial, donde la presión está siempre alta con normal cerca de 120/80 e hipertensión desde 140/90 y casi no avisa; la angina, dolor temporal con esfuerzo, y el infarto de miocardio, muerte del músculo del corazón por tapón coronario, con pecho que aprieta, sudor frío y dolor a brazo, cuello o mandíbula; el accidente cerebrovascular isquémico por tapón o hemorrágico por rotura, con cara chueca, brazo sin fuerza y habla trabada; y la insuficiencia cardíaca, corazón agotado que bombea débil con cansancio, pies hinchados y falta de aire al acostarse.
Un factor de riesgo aumenta la probabilidad de enfermar y el riesgo se suma. Los no modificables son edad avanzada, ser hombre de mediana edad y antecedentes familiares, y los modificables son fumar, colesterol LDL alto, hipertensión, diabetes, obesidad, sedentarismo, comida con sal y frituras, estrés y alcohol en exceso. Para vigilar el peso se usa el IMC igual a peso en kg entre talla en m al cuadrado, con sobrepeso sobre 25 y obesidad sobre 30. Por eso un hombre de 52 años con IMC 29.4, presión 150/95, tabaco, LDL alto y opresión de pecho con esfuerzo que cede en reposo tiene riesgo alto y probable angina como aviso de infarto.